
¡NO LES TENGAS MIEDO!
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Hace unos días volví a leer el libro de Nehemías, ¿lo has leído alguna vez? Es un libro pequeñito, a través el cual vemos como Dios usó a un hombre para una misión específica.
Nehemías era un judío que vivía muy lejos de Israel, era copero del rey Artajerjes I, cuando recibió una noticia que le partió el corazón: la muralla de Jerusalén habían sido derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego.
Con esta noticia, se activó el propósito de Dios en la vida de este hombre, el cual era regresar a Jerusalén y construir la muralla.
Cuando Dios nos encomienda una misión, Él mismo abrirá las puertas para que esto suceda: Nehemías obtuvo el permiso del rey para regresar a Jerusalén, también recursos económicos y el apoyo del pueblo para iniciar la obra.
Sin embargo, esta historia nos enseña que, aunque hagamos algo que es voluntad de Dios y aunque Él nos provea todo lo que necesitamos para cumplir con ese propósito, esto no quiere decir que cumplir con el mismo sea fácil, porque siempre se van a levantar los enemigos de Dios, que querrán impedir que se cumpla su voluntad.
Cuando Nehemías empezó la obra, aparecieron enemigos que se opusieron:
«Cuando Sanbalat se enteró de que estábamos reconstruyendo la muralla, se enojó muchísimo. Se puso furioso y se burló de los judíos, diciendo ante sus amigos y los oficiales del ejército de Samaria: «¿Qué cree que está haciendo este pobre y debilucho grupo de judíos? ¿Acaso creen que pueden construir la muralla en un día por tan solo ofrecer unos cuantos sacrificios? ¿Realmente creen que pueden hacer algo con piedras rescatadas de un montón de escombros, y para colmo piedras calcinadas?».
Tobías, el amonita, que estaba a su lado, comentó: «¡Esa muralla se vendría abajo si tan siquiera un zorro caminara sobre ella!».
Nehemias 4:1-3
Y no solo eso, después de las burlas, vinieron las amenazas:
«Antes de que se den cuenta de lo que está pasando, caeremos encima de ellos, los mataremos y detendremos el trabajo».
NEHEMIAS 4:11 NTV
No les voy a mentir, estas burlas y amenazas tuvieron un efecto en el pueblo, quienes se empezaron a sentir cansados por el arduo trabajo y asustados ante tantas amenazas, pero Nehemías no se quedó de brazos cruzados, Él hizo lo que debemos hacer los hijos de Dios ante todo ataque de nuestros enemigos:
- Nehemías oró: El arma más poderosa que empuñó Nehemías fue la oración:
«Entonces oré: «Escúchanos, Dios nuestro, porque se burlan de nosotros. ¡Que sus burlas recaigan sobre sus propias cabezas, y que ellos mismos sean llevados cautivos a una tierra extraña! No pases por alto su culpa. No borres sus pecados, porque han provocado tu enojo delante de los que construyen la muralla».»
Nehemias 4:4-5 ntv
2. Nehemías se mantuvo alerta: Lejos de dejarse intimidar por sus enemigos, Nehemías estuvo alerta, listo para atacar:
«De manera que coloqué guardias armados detrás de las partes más bajas de la muralla, en los lugares más descubiertos. Puse a la gente por familias para que hiciera guardia con espadas, lanzas y arcos.»
Nehemias 4:13 ntv
¿Tus enemigos se están burlando de ti? ¿Te están amenazando? ¿El enemigo quiere impedirte que cumplas los planes de Dios? Hoy la palabra nos enseña que, aunque se levante oposición, no debemos desistir ni tener temor, sino que debemos orar y estar alertas contra todo ataque, con la certeza de que Dios está de nuestro lado, de que Él nos dará la victoria, que los planes de Dios prevalecerán, pues tal y como dijo Nehemías:
««¡No le tengan miedo al enemigo! ¡Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso, y luchen por sus hermanos, sus hijos, sus hijas, sus esposas y sus casas!».
Nehemias 4:14b
¿Saben como terminó la historia? Ya te lo debes imaginar, Dios frustró los planes de sus enemigos, la muralla y las puertas fueron reconstruidas y la cuidad de Jerusalén volvió a estar fortalecida.
A ti, que estás siguiendo un llamado del Señor a servirlo y a hacer su obra, sigue adelante, levanta esa muralla, Dios está contigo. A ti, que has sido llamado a proteger y a sacar adelante a tu familia, sigue adelante, Dios está contigo. Sea cual sea el propósito que Dios puso en tu corazón, en cualquier campo, aunque el enemigo se levante contra ti, sigue adelante, porque esa muralla se va a levantar en el nombre de Jesús.
-Por Ale Carrillo-


