¿RICO O POBRE?

¿RICO O POBRE?

Escucha este Pan Diario aquí:

» Y luego Jesús dijo: «¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen».

Luego les contó una historia: «Un hombre rico tenía un campo fértil que producía buenas cosechas.

Se dijo a sí mismo: “¿Qué debo hacer? No tengo lugar para almacenar todas mis cosechas”.

Entonces pensó: “Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes.

Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: ‘Amigo mío, tienes almacenado para muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete!’ ”.

»Pero Dios le dijo: “¡Necio! Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”.

»Así es, el que almacena riquezas terrenales pero no es rico en su relación con Dios, es un necio».»

Lucas 12:15-21 NTV

Hay dos maneras de vivir: a la manera del mundo o a la manera de Dios.

El mundo enseña que debemos tener cosas, que tener mucho da felicidad, que tener todo lo que se quiere y se puede da satisfacción.


Dios nos enseña que no es malo tener, lo malo es querer tener egoístamente, pensando solo en mí y mi satisfacción, pensando en mi beneficio y olvidando que hay muchas personas pasando necesidad. En la vida cristiana es cierto que debemos trabajar y esforzarnos por dar sustento a nuestras necesidades y las de nuestra familia, pero también es cierto que debemos estar contentos con lo que Dios nos permite tener.

Hay personas que buscando lujos y apariencia trabajan en exceso, se meten en cuanto negocio pueden y mientras tanto descuidan a Dios y su propósito para ellos, dejan de ir a la iglesia, nunca oran para saber si es voluntad de Dios hacer esto o lo otro, descuidan a su familia, descuidan su salud, se les va el tiempo tratando de tener mas y mas y cuando se dan cuenta están consumidos por la avaricia.


Veamos lo que nos dice la biblia:

«Por supuesto, la religión cristiana hace que nuestra vida sea mucho mejor, pero sólo cuando uno está contento con lo que tiene. 

 Porque, cuando nacimos no trajimos nada al mundo, y cuando muramos tampoco podremos llevarnos nada.

 Así que debemos estar contentos de que tenemos ropa y comida. 

 Pero los que sólo piensan en ser ricos caen en las trampas de Satanás. Son tentados a hacer cosas tontas y perjudiciales, que terminan por destruirlos totalmente. 

Porque todos los males comienzan cuando sólo se piensa en el dinero. Por el deseo de amontonarlo, muchos se olvidaron de obedecer a Dios y acabaron por tener muchos problemas y sufrimientos.»

1 Timoteo 6:6-10 TLA

Amigos, como podemos ver nunca se sabe cuándo será nuestro último día y no podemos desperdiciar el tiempo en buscar riqueza terrenal -mas allá de lo que necesitamos- si nuestra relación con Dios es muy pobre y la vida de muchos a nuestro alrededor es de mucha necesidad.

Este es un buen momento para preguntarnos: ¿Soy rico o pobre? La respuesta está en su corazón, si su relación con Dios es buena, diaria, obediente, tiene lo necesario y ayuda a los demás, entonces eres rico. Si tiene bienes materiales y desea más, no piensa en cómo ayudar a otros y su relación con Dios es poca o nada, entonces es pobre, porque todo lo que tiene no se lo podrá llevar el día que muera.

«Señor Jesús, nada hace mas feliz al ser humano que estar satisfecho con lo que Tú le permites tener en la vida y no hay nada que cause tanta satisfacción que ayudar a otros en sus necesidades y luchas. Ayúdame a encontrar en tu perfecta voluntad mi alegría y úsame, guíame a aquellos que necesitan de Tu amor y provisión, en t poderoso nombre te lo pido, amén. «

-Por Carlos Barboza-