
FE DE HECHOS
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Quiero compartirte un pasaje que marca mucho mi vida y es un recordatorio constante de lo que Jesús desea que hagamos:
«No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.»
Santiago 1:22 NTV
Esta palabra es reiterativa y debe ser un anuncio constante en la vida como creyentes y seguidores de Jesús. Si bien es cierto somos salvos por la fe que manifestemos, pero esa fe que ha sido implantada en nuestros corazones es la que nos capacita para ser hacedores de la palabra de Dios y actuar conforme a ella.
Cuando entendemos que nuestro compromiso radica en obedecer las escrituras, el entorno que nos rodea debe cambiar. Hoy Dios te invita a que más allá de leer su palabra, profundices en ella y te apasiones a tal punto que puedas descubrir a cabalidad todo lo que Él ha dejado para ti y para mí; palabra de vida, de instrucción, de amor, de salvación, de justicia…
En los siguientes versículos del 23 al 25 del primer capítulo de Santiago podemos ver plasmada la importancia y ventajas de obedecer la palabra de Dios:
“Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia.”
Santiago 1:23-25 NTV
Al leer estos últimos versículos pude ver una comparación con una situación que me sucede en algunas ocasiones… Donde vivo actualmente es un apartamento de chicas universitarias, en ese espacio no hay un espejo permanente para ver qué tal vas a la U, cómo va el cabello, incluso si tienes algún grano en el rostro, por lo tanto, paso por alto si tengo alguna imperfección y me doy cuenta de ella hasta llegar a la universidad.
¿A qué quiero llegar con este ejemplo? Al simple hecho de que usted y yo necesitamos un espejo espiritual, el cual nos indique y nos permita ver cuando sí y cuando no estamos obedeciendo la palabra y en qué momento estamos aplicando los hechos por los cuales hemos sido preparados y entrenados por medio de la fe.
Dios bendecirá tu vida cuando tus acciones sean verdaderamente llenas de fe y dependientes a Él, ubique ese espejo en este momento, permítase analizar si pone en práctica las instrucciones que Dios le da a través de su palabra, o si ha olvidado fortalecer su fe y alcanzar las promesas que Dios ha preparado para su vida.
Esta palabra me ha retado y me hace ver lo mucho que Dios desea que nos mantengamos a su cercanía. No permita que el espejo desaparezca en la lejanía y olvide por completo lo que ha recorrido al día de hoy, por el contrario, manténgase firme en el compromiso que ha adquirido con Dios.
Y en este momento oro para que tu fe sea firme y te lleve a actuar conforme a la voluntad de Dios, que todo lo que has construido glorifique el nombre de Cristo y sea como estandarte para el presente que vives, en el nombre de Jesús, amén.
-Por Nadia Molina-


