COMPLETOS EN CRISTO

COMPLETOS EN CRISTO

Escucha este Pan Diario aquí:

En una ocasión estaba Jesús en Capernaúm, un día antes había hecho un milagro increíble, había multiplicado cinco panes y dos peces de la cesta de un muchacho y alimentó a miles, quizás te suene la historia. Pues resulta que en esta ocasión Jesús se había ido del lugar del milagro y la multitud comenzó a buscarlo, aquí ya Él movía multitudes, notamos que la gente le buscaba, le seguía, pero el Señor conociendo sus corazones les recibe y tiene una conversación muy reveladora con ellos:

«Entonces, cuando la multitud vio que Jesús no estaba allí ni tampoco sus discípulos, ellos entraron en las barcas y fueron a Capernaúm buscando a Jesús. Cuando lo hallaron al otro lado del mar, le preguntaron: —Rabí, ¿cuándo llegaste acá? Jesús les respondió diciendo: —De cierto, de cierto les digo que me buscan, no porque han visto las señales sino porque comieron de los panes y se saciaron. Trabajen, no por la comida que perece sino por la comida que permanece para vida eterna que el Hijo del Hombre les dará; porque en este, Dios el Padre ha puesto su sello»

Juan 6:24-26 RVR60

Jesús les dice que lo estaban buscando porque les dio de comer y se saciaron, ellos estaban muy cómodos con esto, ellos le buscaban y Él les llenaba el estómago.

Les continúa diciendo que ellos lo estaban buscando no por quien Él era sino por lo que podía hacer por ellos. Lamentablemente hay tantas personas así aún hoy en día, que quieren lo mejor de Dios, pero sin alejarse del mundo y esto es contrario a su palabra.

Luego Jesús se revela así mismo como el pan de vida:

«Nuestros padres comieron el maná en el desierto,(A) como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.(B)

Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.

Jua 6:33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.

Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.»

Juan 6:31-36 RVR60

Jesús se revela a ellos como el pan de vida y es que definitivamente Jesús es nuestro pan de vida, Él es todo lo que necesitamos para ser felices, Él es nuestra plenitud, en el mundo hay miles de cosas y personas con las que podríamos tratar de llenar nuestra vida, pero nada de eso no sacia, son cosas pasajeras, te pongo un ejemplo: Hoy nos levantamos y desayunamos, pero al medio día ya tenemos hambrita de nuevo y queremos comer, nos tomamos un café, jugo, o agua pero después de cierto tiempo inevitablemente vamos a necesitar más agua porque la que tomamos es pasajera, pero Jesús nos dice que Él es ese pan y esa agua que nos sacia y no se acaba, ¡es para siempre!

Jesús es todo lo que necesitamos para vivir, mira lo que dice Colosenses:

«El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;»

Colosenses 1:15-17 RVR60

¿Sabes que significa subsistir?

Significa permanecer, durar o conservarse, es decir, que nosotros nos sostenemos en Él, por medio de Él, nuestra vida tiene sentido, lejos de Él solo somos personas corriendo por la vida tratando de llenar nuestro corazón y encontrando un sentido a la misma, pero nosotros los que hemos nacido de nuevo entendemos que nuestra vida es Cristo, en Él tenemos plenitud y nada de lo que el mundo ofrezca es ni siquiera comparable como el pan de vida que nos sacia para siempre.

Debemos arraigarnos a Él y construir nuestra vida con base a Él, y si nuestra vida entera no apunta a Cristo, es tiempo de examinarnos:

«Por lo tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, ahora deben seguir sus pasos.

Arráiguense profundamente en él y edifiquen toda la vida sobre él. Entonces la fe de ustedes se fortalecerá en la verdad que se les enseñó, y rebosarán de gratitud.»

«De modo que ustedes también están completos mediante la unión con Cristo, quien es la cabeza de todo gobernante y toda autoridad.»

Colosenses 2:6-7. 10 ntv

Finalmente veamos el ejemplo de Pablo, como apasionadamente habla de que su vida apunta al Señor:

«Tengo la plena seguridad y la esperanza de que jamás seré avergonzado, sino que seguiré actuando con valor por Cristo, como lo he hecho en el pasado. Y confío en que mi vida dará honor a Cristo, sea que yo viva o muera. Pues, para mí, vivir significa vivir para Cristo y morir es aún mejor»

Filipenses 1:20-21 NTV

Busquemos a Jesús por lo que es para nosotros, vida eterna y plenitud, en Él estamos completos, ¡fuera de Él no hay nada! Te invito a orar y entregar tu vida por completo a Él, pídele perdón si has estado demasiado enfocado en otras cosas antes que Él, invítalo a ser el centro de tu vida y que sea Él quien te sacie para siempre.

-Por Mario Marín-