LA TRAMPA DE LA IDOLATRÍA

LA TRAMPA DE LA IDOLATRÍA

Escucha este Pan Diario aquí:

El primer mandamiento nos dice:

«Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.»

MATEO 22:37-38 RVR60

El Señor es muy claro:

«No tengas ningún otro Dios aparte de mí.»

ÉXODO 20:3 RVR60

Uno de los principales problemas que sufre la humanidad es la idolatría, que consiste en permitir que una cosa, persona u dios ocupe el lugar del Dios altísimo en tu vida, y cuando infringimos este primer y más importante mandamiento, abrimos la puerta a todos los demás pecados.

Todo comienza cuando cambiamos nuestra adoración a Dios por la adoración a otras personas o cosas.
Todo ser humano está buscando la salvación, pero no todos están buscándola en el verdadero Salvador.

Un ídolo es cualquier cosa que pueda tomar el lugar de Dios en nuestras vidas, cualquier cosa en la que confiemos para recibir nuestra identidad, propósito, seguridad o gozo. Es cualquier cosa que pretenda darnos lo que solo Dios puede darnos.

Un ídolo puede ser una idea equivocada de quien es Dios, ya sea una relación, un objeto físico, una persona, una actividad, un título, una institución, una idea o una esperanza, un placer o un héroe. Lo que sustituya a Dios como el rey de nuestro corazón.

En mi caso puedo decirles que yo idolatrada a un hombre de carne y hueso y vivía para él, creyendo que todo lo que yo hacía era por él y para él. Según mis expectativas era perfecto, no necesitaba nada más, hasta que un día me falló y mi mundo se cayó, es ahí donde apareció mi Salvador y me rescató haciéndome ver que Él es fiel y verdadero y entendí que solo hay un Dios, que jamás me fallará y todo viene de Él.

En el Salmo 146: 3 se nos dice que:

«No confíes en los príncipes, ni en hijo de hombre porque no hay en él salvación.»

salmo 146:3 rvr60

Esto caló profundo en mi corazón, yo idolatraba un hombre, ¿Y tú que idolatras ?

Los ídolos son peligrosos pues crean falsas definiciones de éxito, son creados por nuestro corazón como una alternativa y nos esclavizan, y debemos cuidar nuestro corazón, tal y como lo dice el libro de Proverbios:

«Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.»

PROVERBIOS 4:23 RVR60

Pero la buena noticia es que Dios se hizo hombre en Jesucristo y vivió entre nosotros. No esperó que encontráramos la forma de acercarnos a Él, sino que Él se acercó a nosotros. Dios bajo hacía nosotros. Su vida sin mancha ni pecado fue el sacrificio perfecto para reconciliarnos con el Padre. El Rey del universo vino a rescatarnos.

¿Qué tal si le agradecemos a Dios por haber hecho eso por nosotros?

Jesucristo, gracias porque pagaste nuestros pecados en la cruz del calvario, nos regalaste la salvación y por eso, no necesitamos adorar a ningún ídolo ni imagen. Gracias Dios por tu incomparable amor y misericordia.

-Por Magaly Ramirez-