
PERDER LOS ESTRIBOS
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En mi vida he montado a caballo como una o dos ocasiones, la razón es que mi primera experiencia no fue muy agradable. En esa ocasión recuerdo que tenía como 12 años y monté a polca un caballo que era jineteado por una amiga de infancia, yo tenía temor de estar sobre un animal tan grande, pero más temor me dio cuando ya montada me di cuenta que lo único que teníamos sobre el lomo del animal era una manta, no había montura ni estribos, solo un pequeño mecate de freno para el animal. Al no tener estribos, el animal tomó velocidad y no había forma de detenerlo porque nuestras piernas iban al aire, no hubo más remedio que tirarnos del animal para caer en medio de un zacate alto, que amortiguó la caída.
Y recordando esta anécdota, quisiera hablarte un poco del Proverbio 19:11 que dice:
«Las personas sensatas no pierden los estribos; se ganan el respeto pasando por alto las ofensas.»
Proverbio 19:11 NTV
Es que me queda bien claro que una persona que pierde su serenidad de carácter al dejarse llevar por el calor del momento, al igual que el caballo sin estribos, puede causar muchísimo daño y a veces hasta heridas irreversibles.
Sin embargo este proverbio también da el antídoto: pasar por alto la ofensa, y aunque no siempre es fácil pasar de la teoría a la práctica, la buena noticia es que esto es posible por medio del fruto que el Espíritu Santo produce en la vida del creyente que se llama AMOR, y es que solo alguien con mucho amor laque tiene la capacidad de no acumular dolor en su corazón.
1 Corintios 13:5 Dice que el Amor
«… no es ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas.»
1 Corintios 13:5 ntv
Pues de una u otra manera cuando estamos carentes de ese amor que viene de Dios a través del Espíritu Santo, nos volvemos personas irritables, ofensivas, exigentes y rencorosas, lamentablemente somos engañados porque nos dañamos a nosotros mismos al lastimar a otros y por eso el salmista nos hace la clara advertencia al respecto:
¡Ya no sigas enojado! ¡Deja a un lado tu ira! No pierdas los estribos, que eso sólo trae daño.
salmo 37:8 ntv
Y pues en mi caso pude haberme evitado los daños y el trauma que tuve al caer del caballo, tal vez sería hermoso disfrutar las cabalgatas si hubiese sido prudente de conservar los estribos y entender la importancia que tienen, de la misma forma cuánta ganancia nos da una vida sometida al Espíritu Santo, para que nos llene de su amor y podamos ser personas honorables que tengamos respeto y admiración omitiendo las ofensas.
Te invito a orar y reflexionar en las oportunidades que se te presenten para conservar los estribos en cada situación difícil que afrontes.
-Por JonCley Mtrs-


