
EL COSTO DE OPORTUNIDAD
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“Se le acercó un maestro de la ley y le dijo: -Maestro, te seguiré a dondequiera que vayas.
Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos -le respondió Jesús-, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza.”
Mateo 8:19-20 NVI
Hace ya muchos años atrás, mientras me encontraba estudiando el último año de mi carrera, cursé una materia básica de económica, que por mi falta de organización la deje para el final, cuando ya mi mente no se llevaba con los números, y bueno, de dicho curso aprendí dos cosas que nunca se me van a olvidar: uno, que el ayuno tiene poder, porque pasé por puro milagro, después de ayunar por primera vez en mi vida, y segundo, aprendí un concepto económico que se llama “el costo de oportunidad” que se refiere a “la alternativa a la que renunciamos cuando tomamos una determinada decisión, incluyendo los beneficios que podríamos haber obtenido de haber escogido la opción alternativa.”
Cuando elegimos una cosa, automáticamente estamos renunciando a otra, por ejemplo, tienes solamente dos mil colones, y quieres comerte una porción de pollo frito y una hamburguesa, pero solo te alcanza para una cosa, finalmente eliges el pollo, por tanto, el costo de oportunidad de comer pollo fue una hamburguesa y cualquier otra que pudiste haberte comprado con ese dinero.
Podemos traer este concepto económico a nuestra vida cristiana, porque todos nosotros tenemos solamente una vida, y si en ella eliges seguir a Jesús, esto tiene un gran costo de oportunidad.
El costo de oportunidad de seguir a Jesús lo vemos en Mateo 8:19-20, donde un hombre lleno de muy buenas intenciones le dijo a Jesús que lo seguiría, pero este le advirtió que Él no tenia ni siquiera una casa donde dormir, pero ¿Cómo es esto? ¿Si por medio de Jesús fueron hechas todas las cosas, cómo es que no tenía ni siquiera una casa donde dormir?
Jesús había renunciado a todo para cumplir su propósito, dejó al Padre, dejó su trono, el cielo, y muchas otras cosas, todo eso para venir a la tierra a darse por completo y
¿Sabes que pide Jesús a sus discípulos? Él pide lo mismo, Él pide que estemos dispuestos a renunciar a todo, por tanto, el costo de oportunidad de seguir a Jesús es nuestra propia vida, la posibilidad de vivirla como nosotros elijamos, para vivirla como Él quiere.
Este tema es tan profundo, que este espacio se vuelve pequeño, pero sí tu eres una de esas personas que le dijiste a Jesús que lo seguiría, y que poco a poco ha tenido que renunciar a cosas, quiero decirte que, aunque el costo de oportunidad de tu elección es alto, vale la pena, quiero decirte que aunque ahorita no veas ni entiendas muchas cosas, algún día las veras y las entenderás y comprenderás que no perdiste nada, sino que lo ganaste todo.
-Por Ale Carrillo-


