
LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO
Escucha este Pan Diario:
El Espíritu Santo es Dios viviendo dentro de ti, hablando a tus pensamientos y acercándote más a Él. Siempre te alienta a que hagas no solo lo correcto, sino también lo que viene de Dios. Él está allí para ayudarte a tomar decisiones y hacer cosas que cambiarán tu vida.
¿Pero que pasa con las personas que aun no son creyentes? Esas personas no tienen el Espíritu Santo, entonces ¿Cuál es la función del Espíritu en un no creyente? Pues convencerle de que necesita arrepentirse y poner su fe en Jesús, tal y como lo dice el evangelio de Juan:
«Y cuando el venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.»
Juan 16:8 (RVR 1960)
La otra obra del Espíritu Santo es cuando creemos en el evangelio y Dios nos da un nuevo nacimiento espiritual y pone su Espíritu en nosotros, esto significa el Espíritu Santo está adentro y cuando esto sucede, podemos empezar a relacionarnos con Dios y esta relación es la principal función del Espíritu Santo en los creyentes.
«Os daré corazón nuevo y pondré Espíritu nuevo dentro de vosotros y quitaré de nuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu y haré que andéis en mis estatutos y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra.»
Ezequiel 36, 26-27 (RVR 1960)
Gracias a este nuevo nacimiento espiritual y a esta relación, nosotros deseamos más de Dios, entendemos su palabra y la atesoramos. Es gracias a que tenemos morando al Espíritu Santo en nosotros que ahora buscamos dejar de pecar, que deseamos adorar verdaderamente. Y es gracias a su Espíritu en nosotros que podemos orar y relacionarnos con el Padre.
Pero aún hay más, algo más hermoso, y es cuando estamos llenos del Espíritu Santo.
A veces las personas piensan que la llenura se expresa en grandes manifestaciones o grandes milagros, como sanar enfermos, expulsar demonios, profetizar eventos, etc, y aunque bien es cierto que esto puede suceder, no solo se manifiesta de esta forma, sino que también lo hace de otras maneras, como por ejemplo compartir el evangelio a un desconocido, cuando te alejas de alguna tentación, cuando te conmueve hasta las lágrimas una alabanza.
En Efesios en el capítulo 5 Pablo enseña esta verdad cuando dice que para vivir una vida cristiana necesitamos estar llenos del Espíritu Santo. En esta porción de su carta, Pablo describe como debe conducirse el creyente en su vida cotidiana, pero antes de pedir esto a los hermanos, da una instrucción: llenarse del Espíritu Santo, dando a entender que para poder vivir de esa manera, es necesario ser llenos del Espíritu Santo:
«No os embriagueis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu Santo
hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.
dando siempre gracias por todo al Dios y padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.»
Efesios 5: 18-20 (RVR 1960)
Entre las cosas que menciona Pablo en este capítulo 5 (que los invito a leerlo completo) no hay tareas espectaculares, de hecho son bastante cotidianas: andar en paz y humildad, vivir alabando, amar a las esposas, sujetarse a los maridos, honrar a los padres y cosas así y aunque estas tareas parecen fáciles y cotidianas, el apóstol sabe que son imposibles de realizar sin la llenura del Espíritu Santo.
Señor Jesús tú nos aseguraste que si pedimos el Espíritu Santo a Dios él nos lo dará. Danos esa convicción de recibir la unción por fe, que entendamos que la llenura de su Espíritu no es algo que sucede una vez y para siempre, sino que buscar la llenura del Espíritu Santo es algo que debemos hacer constantemente, pues lo necesitamos en nuestro caminar.
-Por Magaly Ramirez-


