LA VERDADERA RIQUEZA

LA VERDADERA RIQUEZA

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El dinero siempre ha sido un problema para el ser humano. Se cree falsamente que tener suficiente dinero nos dará paz y felicidad, pero sé de muchas personas que son millonarias y sin embargo viven tristes, vacíos y hasta en depresión. Es cierto que necesitamos dinero para suplir nuestras necesidades, pero poner nuestra confianza en el dinero y no en Dios es muy peligroso. Veamos el consejo de la biblia:

» Escuchen esto, naciones todas; oigan bien, habitantes de toda la tierra,

pobres y ricos, poderosos y humildes.

Mi boca hablará con sabiduría y mi corazón con inteligencia.

Me concentraré en los refranes, y propondré mi enigma al son del arpa.

¿Por qué voy a sentir miedo en los días difíciles, cuando esté rodeado de la perversidad de mis enemigos?

A ellos sólo les importan sus bienes y riquezas.

Ningún ser humano puede salvarse a sí mismo, ni pagarle a Dios para que le salve la vida.

Eso vale mucho; ninguna cantidad de dinero es suficiente

para poder vivir para siempre y librarse de la muerte.

Podrán darse cuenta de que tanto el sabio como el tonto y el ignorante, todos mueren por igual, y otros se quedan con sus riquezas.

Aunque tuvieron tierras a su nombre, la tumba será para ellos su nuevo hogar, para toda la eternidad, su habitación de generación en generación.

Uno puede tener mucho dinero, pero no puede vivir eternamente. Morirá al igual que mueren los animales.

Eso es lo que les pasa a los que se sienten tan confiados; en eso acaban los que se complacen en su propia palabrería.

A ellos la muerte se los lleva al sepulcro como lleva un pastor a las ovejas. Por la mañana, los justos gobernarán sobre ellos. Sus cuerpos se consumirán en el sepulcro y no se llevarán allí sus riquezas.

En cambio, Dios rescatará mi vida de las garras de la muerte pues me llevará con él.

Así que no temas al que se enriquece y aumenta el lujo de su casa,

porque nada se llevará cuando muera, ni su lujo descenderá con él.

Aunque piense que alcanzó toda la dicha del mundo porque tiene mucha riqueza, y lo admiren por todo lo que tiene,

llegará el día en que muera y nunca más volverá a ver la luz.

Se puede ser muy rico, y no entender que uno morirá al igual que mueren los animales.

SALMO 49:1-5 PDT

La verdadera riqueza está en conocer a Dios, hacer su voluntad y agradecerle por lo que nos permite tener. Algún día tendremos que partir de este mundo y nada nos llevaremos.

Ayúdame Espíritu Santo de Dios a entender que el dinero sólo es algo momentáneo, que la verdadera riqueza es vivir en Tu voluntad, pues tu eres dueño de todo. Amén.

-Por Carlos Barboza-