
EL GOZO DE VIVIR EN SU PRESENCIA
Escucha este Pan Diario aquí:
La felicidad y el gozo son cosas que todo el mundo busca o anhela.
Pero ¿Qué o quién nos muestra el camino verdadero hacia la felicidad o el gozo que trasciende lo material, las dificultades o la emoción del momento?
Como personas de fe, el gozo está destinado a ser un sello distintivo de aquellos que caminamos con Dios y decidimos confiar plenamente en él.
Podríamos tomar una pequeña porción del Salmo, para hacerla nuestra cada mañana:
«Este es el día que hizo Jehová, nos gozaremos y alegraremos en él»
Salmos 118: 24 (RVR60)
En el mercado, «la felicidad» se vende por todos los medios posibles, capturan nuestra atención con marcas, modas, experiencias y todas esas cosas, con el único fin de hacernos sentir que todo va estar bien.
Lo cierto es que por diseño divino, el ser humano busca ser feliz, pero los medios y los caminos que escogemos para alcanzarlo a menudo son pasajeros.
Cuando miro las escrituras, descubro que este tema es tan importante que el mismo Jesús se refirió al mimos:
«Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros y vuestro gozo sea perfecto.»
Juan 15:11 (RVR60)
Jesús les dijo a sus discípulos que el tenía un gozo para darles, un gozo perfecto, una alegría diferente a la que ofrece el mundo, que su gozo no era como el que prometen las agencias de viajes en los paquetes.
El gozo que Jesús nos promete tiene que ver con una esperanza, una sensación de confianza, alegría, certeza de que no estamos solos y su presencia está con nosotros, en lo más profundo de nuestro ser y nos da la fuerza para lidiar las tormentas más difíciles de nuestra vida.
El gozo o alegría, sí puede llegar a ser un estado verdadero del ser, si nuestra fuente es Dios, de hecho Cristo prometió que nos daría su gozo:
«Me mostrarás la senda de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo. Delicias a tu diestra para siempre.»
Salmos 16:11 (RVR60)
El gozo duradero es por lo tanto, un resultado natural que surge al permanecer en la presencia o comunión con Dios.
El conocimiento constante de nuestra salvación y el amor de Dios por nosotros sin duda nos dará gozo, incluso si nuestras circunstancias actuales no son las ideales.
Recuerda hay una fuente de profunda alegría disponible para ti, desde un lugar íntimo en tu comunión con Jesucristo.
Medita…
-Por Magaly Ramirez-


