LO QUE PASA EN EL VIENTRE DE UNA MADRE

LO QUE PASA EN EL VIENTRE DE UNA MADRE

Escucha este Pan Diario aquí:

“Dios mío, tú fuiste quien me formó en el vientre de mi madre. Tú fuiste quien formó cada parte de mi cuerpo.

Soy una creación maravillosa, y por eso te doy gracias. Todo lo que haces es maravilloso, ¡de eso estoy bien seguro!

Tú viste cuando mi cuerpo fue cobrando forma en las profundidades de la tierra; ¡aún no había vivido un solo día, cuando tú ya habías decidido cuánto tiempo viviría! ¡Lo habías anotado en tu libro!”

Salmo 139:13-15 TLA

Mientras que en las diferentes latitudes del mundo se debate a cuántas semanas de gestación es legal matar a un ser humano, el salmista nos revela la verdad de Dios: Él fue quien nos formó en el vientre de nuestra madre.

Mientras muchos Estados financian operaciones para cambio de sexo, el salmista nos revela la verdad de Dios: Él formo cada parte de nuestro cuerpo.

Mientras el mundo se polariza entre machistas y feministas, el salmista nos revela la verdad de Dios: Somos una creación maravillosa, cada uno de nosotros, sin excepción. 

Estos tres versículos se traen abajo las “filosofías huecas y los disparates elocuentes” a los que somos expuestos todos los días y créanme que la única forma de no sucumbir a tan fuertes ataques es defendiendo nuestra posición, es poniéndonos el cinturón de la verdad y la coroza de la justicia de Dios.

 La verdad de Dios es que mientras estabas en el vientre de tu madre, Dios estaba ahí contigo, formando cada parte de tu ser, y te hizo de una forma maravillosa, ¡eres maravilloso! no, no eres un accidente, porque aún no habías ni siquiera nacido y ya Dios tenía cuidado de cada uno de tus días.

 Una vez que conoces estas verdades, debes hacerlas tuyas. Si creemos que Dios nos formó a cada uno de nosotros, también debemos entender que todos tenemos la misma dignidad, por tanto, debemos amarnos y aceptarnos de la forma en que Dios nos creó y además, amar y aceptar a las demás personas de la forma en que Dios las creó.

 Ese mismo Dios que te vio mientras te formabas en el vientre de tu madre, es el mismo que quiere estar contigo por el resto de tu vida, así que este versículo nos anima a que nuestra vida esté unida a aquel que nos creó, a aquel que es el único que sabe la suma del total de nuestros días y quien tiene planes para cada uno de nosotros.

Imagínate, si Dios estaba ahí contigo, en las profundidades del vientre de tu madre, ¿Cuán más cercano puede llegar a ser con nosotros? Así como Él estuvo con nosotros mientras luchábamos por nacer, Él sigue cercano, Él sigue usando su poder para ayudarnos, Él nos promete estar aquí, cercano a cada de uno de nosotros, accesible a todo aquel que lo busca.

-Por Ale C.-