
NADA ME FALTA
Escucha este Pan Diario aquí:
» El Señor es mi pastor, nada me falta.
Me lleva a descansar a prados verdes, y me conduce a manantiales de agua fresca.
Él renueva mi alma. Me lleva por buenos caminos para mostrarme lo bondadoso que es.
Aunque pase por caminos oscuros y tenebrosos, no tendré miedo. Porque tú, Señor, estás a mi lado; Tu vara y tu bastón me reconfortan.
Me preparaste un banquete delante de mis enemigos; ungiste mi cabeza con aceite, has llenado mi copa hasta rebosar.
Tu bondad y tu fiel amor estarán conmigo toda la vida. Y entraré a la casa del Señor para quedarme allí para siempre.»
Salmos 23 PDT
En el inicio de la vida Dios era todo para Adán y Eva, con Él nada les faltaba, pero la desobediencia los separó de Dios y con ellos a todos sus descendientes (eso nos incluye a nosotros y a todos los que nazcan hasta el final) y es por eso el ser humano ha vivido buscando lo que necesita, pero a su manera, es decir, a su conveniencia, causándole grandes decepciones y fracasos.
Jesucristo es el «puente» que Dios mandó para unirnos nuevamente a Él , no porque lo merezcamos, más bien porque nos ama. Volver a la obediencia y a la amistad con Dios, vivir como Él nos enseña, estar siempre en contacto con Él por medio de su palabra y la oración nos ayudará a poder decir: «Dios es quien me cuida y me da lo que necesito, nada me faltará.»
¡Oh Dios Todopoderoso! Tú tienes cuidado de tus hijos, los proteges y les das lo que necesitan, ayúdanos a ser hijos que te damos gloria, alabanzas y obediencia con todo nuestro corazón en cada área de nuestras vidas, en el nombre de Jesús, amén.
-Por Carlos Barboza-


