
¿POR QUÉ PECO?
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Los buenos equipos de futbol no solo se preparan físicamente para ir a enfrentarse a su adversario, sino que ellos también analizan la forma en que opera su rival, buscan identificar sus estrategias para poder defenderse y así poder finalmente ganar en el campo de futbol.
Bueno, aunque nosotros no somos futbolistas que debemos ir una y otra vez a las canchas a defender nuestro lugar en la tabla de posiciones, lo cierto es que todos los días si tenemos que ir a la “cancha de la vida” a enfrentarnos con nuestro mayor enemigo, que es el pecado, para así poder defender nuestra posición, que es en Cristo.
Podemos prepararnos espiritualmente para vencer a este enemigo, a través de la oración y de palabra, del ayuno y de la adoración, pero ¿Qué tal si hoy nos podemos un poco más estratégicos y analizamos el “modos operandi” de nuestro enemigo el pecado?
Santiago en su capítulo 1 versículo 14 y 15 nos explica de una forma muy clara como opera el pecado, así que hoy lo vamos a leer, dice así:
“La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. De esos deseos nacen los actos pecaminosos, y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.”
santiago 1:14-15 ntv
Después de leer esto, creo que no lo podemos echar la culpa al diablo por nuestro pecado ¿cierto?
Nuestro enemigo el pecado está más cerca de nosotros de lo que creíamos, pero vamos paso a paso:
En primer lugar, el pecado de origina de algo tan pequeñito como lo que la tentación, es decir, de un impulso o una incitación a hacer algo que es contrario a los mandatos de Dios.
Pero ¿De dónde viene esa tentación?, bueno, dice la palabra que esa tentación viene de nosotros mismos, de los malos deseos que habitan en nosotros, ahora bien, si nosotros nos dejamos seducir y arrastrar por ese mal deseo de nuestros corazón, esto nos llevará a cometer una acción, a cometer un acto pecaminoso.
Entonces la pregunta es ¿Cómo hago para no dejarme llevar por esos malos deseos que habitan en mí?
Hay muchas cosas que te podría decir, pero hoy me quiero enfocar en dos:
- Identifica cuáles son esos malos deseos de tu corazón. Para mí esto es crucial, solo usted y Dios saben lo que realmente hay en su corazón, usted más que nadie sabe cuales son sus debilidades, es necesario que las identifiques, que seas sincero contigo y admitas lo que se mueve dentro de ti: ¿inmoralidad? ¿envidia? ¿orgullo?, y cuando lo sepas, vayas a la palabra de Dios y busques lo que Dios dice de eso, y que permitas que el Señor te limpie con su palabra, vas a tener que leerla, meditar en ella una y otra vez, orar con ella y pedirle al Señor que renueve tu mente (Romanos 12:2).
- Tienes que huir de la tentación: Todos vamos a ser tentados, pero es en este momento en donde aún no hay pecado, si un pensamiento tentador viene a su mente, no lo alimente, no le dedique tiempo a ese pensamiento, sino que busque en su mente aquel versículo bíblico que habla sobre esa debilidad y ore al Señor en ese momento para que le dé las fuerzas. Quiero decirte que Dios es fiel, Él no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar, Él nos mostrará una salida para poder resistir (1 Corintios 10:13) Además, sea estratégico, no se exponga a los lugares o ambientes en donde usted sabe que algo lo tentará.
El hermoso y poderoso plan de salvación de Dios para la humanidad, incluye hacernos libres del poder del pecado, así que usted no tiene porque seguir siendo esclavo del pecado, porque amigos, una cosa es cierta, vivir en esclavitud del pecado es igual a estar muerto, así tal cual lo dice Santiago, al decir que ”… y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.”
El pecado produce muerte, hay muchas personas que vemos caminado por la vida y creemos que están bien, cuando lo cierto es que están muertes por dentro a causa del pecado, lo sé porque lo viví, yo fui una “muerta viviente”, hasta el día que Cristo me libertó de esa vida, así que cuidemos esta libertad tan hermosa, que fue pagada con precio de sangre.
-Por Ale C.-


